Este cuento, trata del jóven Jacob, que es castigado por una bruja por su arrogancia y le transforma en un enano feo, de tal manera, que su propia familia no le reconoce. Jacob decide trabajar de cocinero, y trabaja en la corte de un duque, que aprecia mucho su comida. Tras algunos años, a través de una planta mágica que utiliza como condimento, recupera su estado normal.
La moraleja de esta historia, enseña las grandes consecuencias que un mal trato y toda palabra mala pueden tener.
Toda persona debería pensar como quiere ser tratada por los demás, y comportarse de la misma manera.




